Visita a la Biblioteca Quino del CIIE
Con motivo del Acto de Imposición de Nombre de la Biblioteca Pedagógica Distrital "Joaquín Quino Lavado Tejón" fuimos invitados a participar el 17 de Junio al CIIE Pergamino.
Concurrimos Pilar, Sol, Inés, Bárbara, Marita y yo. Allí nos encontramos con Analía, Marcela, Mercedes y Gabriela que narró el cuento "Simi Tití mira el mundo" de Liliana Bodoc. Reclutamos a Guillermo.
A continuación, un recuerdo de lo que compartimos junto a Marita.
Marita
Hace unos días, me enteré de una muestra inmersiva en el Centro Cultural Recoleta que está programada para el mes de octubre. ¿De qué se trata?, de Mafalda, el entrañable personaje creado por nuestro querido Quino. Dicha noticia me motivó a buscar mis historietas y el libro "Mafalda Inédito" para llevarlo y compartirlo en el Club, en el Encuentro 14.
Al llegar a casa veo un mensaje de Pilar, compañera del Club, con una invitación al acto. Sentí una profunda e inmensa alegría por el merecido homenaje, pero a la vez pensé ¿qué puedo decir de Quino más que expresar mi admiración por él?
Y ahí estaba yo en el acto del CIIE, rodeada de autoridades educativas, personalidades de la cultura, directoras de CIIE de otros distritos, y ex capacitadores que trabajaron en esta entidad. Recordé con mucha emoción mi paso por esta casa de estudios donde me capacite y formé como docente.
Conté lo que significó Mafalda en mi infancia y el recuerdo de compartirla en familia. A la lectura de la tira las fui retomando y redescubriendo en cada etapa de mi vida y también utilizándolas para abordar distintos temas con niños, jóvenes, padres y colegas en mi carrera docente. Quino, a través de Mafalda, reflejó las inquietudes de la época: la política y economía mundial, la amistad, el valor de la libertad y la paz, la justicia social, la educación, la condición femenina, la democracia y el valor de la familia. Hoy ya adulta, cada vez que vuelvo a leerlas, mis recuerdos se remotan a una etapa feliz: mi infancia, mi casa, mis viejos y las sonrisas que nos arrancaba Quino a través de sus personajes.
Una tira que siempre recuerdo:
Querido y admirado Joaquín "Quino" Lavado Tejón ¡gracias por tanto y hasta siempre!
Fran
Como dice la canción de los Beatles, que tanto le gustaban a Mafalda: "With a Little Help from My Friends". Además de mis recuerdos, quise sumar el de dos amigas muy lectoras de Mafalda: Luciana, ex-pergaminense que desde hace mucho vive en España y tiene una gata llamada Mafalda, y Mercedes, originalmente porteña pero ahora domando las frías aguas del lago Puelo.
Luciana
Casualmente mi mensaje le llega un día después de haber visitado la embajada argentina en Túnez, donde había una exposición de Mafalda.
Justo estoy visitando a mi hermano en la embajada y ayer me hizo estas fotos porque tuvieron una exposición acá en Túnez. A mi Mafalda me dió un sentido de pertenencia. Y no solo porque es argentina, sino porque es una nena curiosa, crítica e inconformista como siempre fui yo. En términos de feminismo, y hasta creo que sin quererlo explícitamente ella fue un estandarte y una adelantada a su tiempo. Fíjate casi todas las viñetas que tiene con su mamá. Ella no quería repetir el estereotipo de mujer casada que vive para su casa. Quería trabajar para la ONU (cuando estaba mejor considerada) y hacer que la gente se entendiera. El lado triste de la mirada de Quino es que Mafalda nunca pasa de moda porque la humanidad no avanza, parece que lo hace, pero los temas que trataba Quino en los 60 y 70 siguen en bucle hoy en día. Releí Mafalda miles de veces y siempre encontraba algo que me hiciera pensar. Cuando sos chico no entendés toda la trama política pero te encandila su ternura y sus amigos. Cuando ya vas siendo más grande, como habla de todo, te capta ya sea con temas sociales, políticos o culturales. En pandemia, para acercarnos unos a otros, publiqué una tira de Mafalda al día. Así nos sentía más cerca y daba (prestado) algo por lo que sonreír y con lo que pensar.
Y si tuviera que elegir dos tiras: "Burocracia... su lechuguita" y la del globo terráqueo enfermo.
Bueno, y el del palito de aplastar ideologías con el policía y Miguelito, o el de Manolito diciendo que nadie construye su fortuna sin hacer polvo a unos cuantos…
Mercedes
Yo aprendí a leer con Mafalda. "Mafalda 2 y 3" eran los únicos libritos en una época, y cuando tenía 5-6 años me dedicaba a dibujarles sonrisitas a los personajes cuando no tenían boca. Cuando leí la tira que decía "MAMÁ ¿QUÉ ES TRATA DE BLANCAS?", le pregunté a mi vieja qué es trata de blancas:
no tuvo esa misma reacción pero se rió y alguna explicación edulcorada de la realidad me habrá dado.
Quino hacía mucha crítica social que se entendía sin necesidad de saber leer; varias cosas eran puramente visuales.
Me pareció fascinante que su anécdota estuviera contenida en la misma tira que la provocó y pienso en las miles de personas a las que les habrá pasado lo mismo.
Yo
Conocí a Mafalda porque mi mamá guardaba un taco de tiras recortadas apretadas con una bandita elástica en el penúltimo cajón de la cocina, junto con los manteles. Recuerdo las varias veces en las que apenas podía otearlas, estirar la mano y agarrarlas. Si hubieran estado en el cajón de más arriba, quizá no las hubiera descubierto.
Preparando estos recuerdos para compartir en el acto, me doy cuenta que muchas tiras me quedaron grabadas y a lo largo de mi vida fueron parte de la comunicación con ella y otras personas también lectoras de Mafalda. Cada vez que volvíamos de vacaciones, nos acordábamos de:
Y más de una vez le tuve que recordar:
También recuerdo saber demasiado para un niño sobre la Guerra Fría.
¿De quién habrá sido la culpa?
Si tuviera que elegir una, creo que mi favorita es:
Buscando, encontré esta que también me gustaba y me sigue pasando: